Ingeniería Civil Eléctrica de la USM titula a su primera alumna en San Joaquín

13 · marzo · 2018

La sansana Bárbara Basualto se convirtió en la primera Ingeniera Civil Electricista de la Casa de Estudios en Santiago tras defender con éxito su memoria, trabajo que realizó en Conjunto con la Comisión Nacional de Energía en la Región del Maule.

A sus 27 años de edad, Bárbara Basualto ha alcanzado uno de los logros más importantes de su vida: ser la primera mujer que se titula como Ingeniera Civil Electricista en el Campus San Joaquín de la Universidad Técnica Federico Santa María.

La única mujer de su generación en esta carrera, defendió con éxito su memoria “Análisis de expansión de línea de trasmisión zonal de Constitución, incluyendo sistemas de almacenamiento”, trabajo realizado en conjunto con la Comisión Nacional de Energía (CNE).

La exposición fue muy bien catalogada por la Comisión Evaluadora, que estuvo integrada por los profesores de la USM Patricio Valdivia y Aldo Barrueto, además de Enrique Farías, quien participó en representación de la CNE.

“El día de la defensa de mi memoria estaba muy nerviosa y emocionada a la vez. Los nervios se me pasaron apenas empecé la presentación, ya que sentí que todo lo que había practicado estaba saliendo exactamente como lo tenía previsto. Hasta ahora, creo que ha sido el mejor día de mi vida”, recuerda Basualto.

Hija de ingenieros, la sansana señala que le gustan los desafíos: “siempre tuve buenas notas y me interesaba la ingeniería, por lo que decidí ingresar a la carrera que se decía que era la más difícil. Y, académicamente, fue mucho más difícil de lo que esperaba” afirma.

Tras su experiencia, Basualto además reconoce la importancia de tener un grupo de apoyo. “Siempre que eléctricos más jóvenes me preguntan, yo les digo que lo más importante es tener un buen grupo de estudios. En mi caso, mis amigos fueron determinantes para afrontar los años más difíciles y poder terminar mi carrera con éxito”.

Mujeres en la Ingeniería

A partir de su cuarto año de estudios universitarios, la ingeniera se convirtió en la única mujer de su generación en la carrera, instancia que la sansana transformó en una oportunidad, fundando en el Campus, junto a otras alumnas, la Asociación de Mujeres en la Ingeniería (AMIN).

“Yo venía de un colegio de mujeres, y después sólo había hombres en mi generación. No me dejé amedrentar ni mucho menos… Con un grupo de amigas de Ingeniería Civil fundamos AMIN en Campus San Joaquín, lo que nos permitió canalizar nuestras inquietudes, reclamos y crear una comunidad de apoyo para todas aquellas compañeras que lo necesitaran”, comenta.

Hoy, ya terminado su proceso académico, Basualto realiza un balance positivo de su paso por la USM: “Estoy muy feliz. Varias integrantes de AMIN son eléctricas que están recién empezando, y recibir sus felicitaciones y apoyo me hizo sentir que mi titulación ayuda de alguna manera a allanar el camino para las ingenieras que vienen”, concluye.

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